La razón por la que no deberías tirar la cáscara de manzana te sorprenderá
En Francia cada vez es más habitual esta práctica

Manzana / SonjaBK
En un mundo donde la sostenibilidad y el aprovechamiento de los recursos son cada vez más importantes, es fundamental reconsiderar nuestras prácticas diarias. Un ejemplo sorprendente es la cáscara de manzana, que a menudo se desecha sin pensar en sus múltiples beneficios y usos.
En este artículo, exploraremos por qué no deberías tirar la cáscara de manzana y cómo puedes transformarla en una deliciosa mantequilla de manzana.
Beneficios nutricionales de la cáscara de manzana
La cáscara de manzana es una fuente rica en nutrientes que a menudo se pasa por alto. Contiene una gran cantidad de fibra insoluble, que es esencial para el buen funcionamiento del sistema digestivo. Esta fibra ayuda a regular el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
Además, la cáscara de manzana es rica en pectina, una fibra soluble que ayuda a reducir los niveles de colesterol en sangre, disminuyendo así el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Otro componente importante de la cáscara de manzana es la quercetina, un potente antioxidante que protege las células del daño oxidativo y combate la inflamación en el cuerpo.
Este antioxidante no solo ayuda a prevenir enfermedades crónicas, sino que también fortalece el sistema inmunológico.
Además, el ácido ursólico presente en la cáscara de manzana ha demostrado ser útil para mantener estables los niveles de azúcar en sangre y fortalecer la musculatura.
Mantequilla de manzana: una deliciosa alternativa
Una de las formas más deliciosas y prácticas de aprovechar la cáscara de manzana es transformándola en mantequilla de manzana. Este producto no contiene mantequilla ni lácteos, sino que se trata de una conserva espesa y untable hecha a base de manzanas cocidas lentamente con azúcar y especias.
La mantequilla de manzana es una excelente alternativa para untar en tostadas, agregar a postres o incluso utilizar como glaseado para carnes.
Ingredientes y preparación
Para hacer mantequilla de manzana en casa, necesitarás los siguientes ingredientes:
- Manzanas (preferiblemente con cáscara)
- Azúcar
- Canela
- Clavo
- Jugo de limón
- Vainilla
El proceso de preparación es sencillo:
- Lava bien las manzanas y córtalas en trozos pequeños, sin pelarlas.
- Coloca las manzanas en una olla grande y agrega azúcar, canela, clavo y jugo de limón al gusto.
- Cocina a fuego lento, removiendo ocasionalmente, hasta que las manzanas estén completamente blandas.
- Tritura las manzanas cocidas hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
- Continúa cocinando a fuego lento hasta que la mezcla espese y adquiera una consistencia untuosa.
- Añade un toque de vainilla antes de retirar del fuego.
Una vez lista, la mantequilla de manzana se puede almacenar en frascos herméticos y conservar en el refrigerador por varias semanas.
Otros usos creativos de la cáscara de manzana
Además de la mantequilla de manzana, existen otras formas creativas de aprovechar la cáscara de manzana en la cocina y en el hogar. Por ejemplo, puedes deshidratar las cáscaras y utilizarlas para hacer infusiones o té de manzana, que es una bebida reconfortante y saludable.
También puedes agregar las cáscaras a batidos y ensaladas para aumentar su contenido de fibra y nutrientes.
Otra opción es utilizar las cáscaras de manzana para hacer vinagre de manzana casero. Este proceso implica fermentar las cáscaras en agua con azúcar durante varias semanas, lo que resulta en un vinagre natural y lleno de beneficios para la salud.