Phil Collins se despide de las giras mundiales porque quiere ser un "padre normal"
Praga acogerá a finales de noviembre el último gran concierto del artista
"Mi hijo mayor, de 4 años, empezará pronto el colegio, y ésta fue la fecha tope que me puse para abandonar estas giras", ha confesado el cantante británico que debido a su actividad musical sufre una progresiva complicación de oído que en los últimos años se ha visto agravada.
La ciudad de Praga será el 23 y 24 de noviembre la última testigo que verá un gran concierto del artista de 54 años. Este directo tuvo que ser aplazado durante un mes debido a un resfriado que había contraído el músico en San Petersburgo, circunstancia que el destino se ha encargado de subsanar: "Hemos actuado pocas veces en Europa central pero queremos decir adiós de buena manera".
Se pondrá así la guinda a la gira Farewell que pese a no promocionar ningún nuevo álbum, ha rescatado los mejores éxitos del pasado de Phil Collins. "Cuando vi en Vilna (Lituania) una pancarta diciéndome: 'Phil, te llevamos esperando 30 años', simplemente no podíamos abandonar aquello", ha manifestado el intérprete.
El músico ha bromeado con que su retirada de las giras mundiales no supone una jubilación anticipada, sino que seguirá ofreciendo conciertos de pequeño formato, explorando otros tipos de música, e incluso no ha descartado volver a sus raíces, a relanzar la banda Génesis "a tres (con Tony Banks y Mike Rutherford) o a cinco (también con Peter Gabriel y Steve Hackett). Nos tenemos todavía mucho cariño".